Translate

sábado, 16 de abril de 2016

DESTINO

       Figura transparente, espejismo en el desierto de mi vida, frágil lectura de cartas por conocerte. Amarga pesadilla que rompes los sueños de mis ilusiones, ámbar crueldad en el semáforo de mis días, hostilidad que envenenas rutinas y llenas de rabia pálidos conformismos.

       Daría mi vida por conocerte...Pero entonces, te conocería en mi muerte.
       Quitaría dudas en mi historia...Pero entonces, serías perfecto aún sin verte.
       Exprimiría sueños y presentimientos...Pero entonces, quizás serías previsible.

       Llegué a la playa donde nos conocimos, donde nací...Donde te empezaste a escribir. Busqué tus huellas, una señal de tí, una pequeña luz en un grano de nuestra arena...Y no te encontré. En mi desesperación senté mis deseos entre las piedras de tu puerto, arrodillé mi orgullo ante el ocaso del sol y solo esperé...Y esperé.

       Porque siempre encontré mi camino entre las espumas de estas olas y siempre un dedo de tus pies, marcó diferencia entre la nostalgia y la ilusión. Mar !!!...Que en tu posesión borraste caminos y futuros, que dejaste que tus mareas ocultaran su eco para que nunca más rebotara en mi alma.

       Ya la luna gobernaba el cielo y en su abrigo llenó de plateados reflejos el anochecer de mi mar. Nubes amenazantes de tormenta desafiaban osadías y elegancias en la lenta turbulencia de mi gran pesar. Las estrellas solo exhibían timidez y melancolía entre relámpagos de luz. El trueno no quería ser oído y el viento calmó sus ansias.

       Corrí, corrí...Y en el camino poco a poco fuí desvistiendo mi cuerpo...Desafíe con vigor las primeras olas, mi desnudez sumergió alma y corazón en tanta inmensidad. Sin respirar, contuve abierta la mirada...Nadé y nadé entre los reflejos de los peces en mi luna, mis pies aleteaban prisa, mientras que mis manos apartaban el agua del impulso. Maravilloso mundo subacuático emanado en la dulzura del Creador, maravilloso edén escondido de las fauces del depredador humano.

       Mi orgullo deslizó sus dedos entre las profundas arenas, rasguñé algas y aparté piedras sin sentido, olvidé miedos y compartí ansiedades entre animales que no admitían caricias. Desperté sueños en mi cuerpo, ericé cada uno de los poros de mi piel al contacto con la suave sal y gocé tu huella cuando en el límite de mis pulmones, una estrella de mar caminó y te descubrió... Ahí estaba tu huella, el camino de mi vida...Una estrella de cinco puntas, que vive en mi mar y que guardó mi destino, para que ahora lo pudiera leer.

       Emergí entre sombras y gocé tu quietud, tu seguridad. Toqué tierra en tu arena y escribí poesía sobre tu dulce humedad.
       Versos que viven otra vez en la oportunidad, que renacen en ilusiones y viejos anhelos, que deshacen las rimas de la nostalgia y tocan con sus dedos nuevos mundos. Palabras que funden las letras de la esperanza con la emoción del amor, sentimientos que otra vez navegan entre las intensidades de un nuevo destino, que ya está escrito.