Translate

domingo, 11 de septiembre de 2016

EL LABERINTO DEL CENTAURO II


   Nací, viví y me reproducí.  Amé, abracé….Lloré, reí, vibré y a veces, solo a veces me atreví a ser lo que creo que soy. Acaricié y sentí, sonreí y expresé mi alma, lloré y nadie exprimió mis lágrimas. Ordené mi animal y su corazón enceló mi alma, desaté furias y mi ángel devolvió la calma, desordené mis sentimientos y el caballo de la mente pateó mi razón.

    Navegué entre bosques de fieras hierbas, caminé en mares donde las olas arañaban mi espalda, crucé desiertos entre hostiles vientos de arenas y construí iglúes en los mantos de mi luna. Convertí el tiempo en silencio y cuando la noche cerró mis ojos, le arranque mil segundos a su reloj de arena, tomé el espacio entre mis puños y al vencer su arrogancia destruí  los kilómetros de su elegancia, le dí cara al infinito y fotografié el sonrojo de su impotencia.

     Arrodillé mis penas, abracé quien sabe qué oportunidad y en el azul llanto del cielo tatué mis lágrimas en cien nubes, en cien truenos que jamás  imaginaron un rayo. Encendido universo que desprestigias nuestra minimiedad, soles de otros mundos que avergüenzan la sinfonía de nuestra música, cáliz de dolor que impregnaste en nuestra piel historias de pecado y religiones de temor.


    Vida que escondes sentidos y embarras búsquedas sin saiida. Vida  que confundes amor con dolor, tristeza con alegría y  esperanza con muerte. Laberinto que destruyes razones con la bestia que llevamos dentro, laberinto que confundes instintos con nuestra inteligencia, laberinto del ser que no distingues el animal de la persona…Laberinto del Centauro , laberinto de nuestra vida.