https://publishers.propellerads.com/#/pub/auth/signUp?refId=Tilr HISTORIAS DE ITACA: UN SUEÑO ETERNO

miércoles, 3 de enero de 2018

UN SUEÑO ETERNO





                  Desgarra mi garganta el grito de un sentimiento, confunde la sombra su agonía de luz, mira el pensamiento su historia, suelta el puño su mano y lloran mis labios el recuerdo de un beso que por más que arrancarlo quiero, todavía dibuja miel en sus grietas.
                 Pinta lágrimas de olvido la soledad, se atreve  quedito el nervio, fluye frío el sudor, la mirada se cierra y no encuentra el alma un refugio en mi suspiro. Se desbarata el hombre, gime el poeta, se ríe el silencio, el aliento quema,  aquella fragancia duele y las tintas ya secan  su sangre sobre el papel de la vida.
                 Cae tensa la oscuridad, el ocaso germina, el viento arde, crece el mar su marea, la Luna aguarda y el abrazo no llega. Piensa el cielo en sus estrellas, la montaña esconde su paisaje, aúlla el lobo, gira el cuello un búho y rechina el asfalto un prepotente caucho. Una lamparita prende su constancia, la mesita su noche, el libro se abre, las sábanas tapan, cruje una almohada y el escritor lee: ajenos sentimientos se arremolinan en su pesar, las letras saben a música y los versos a coñac, liman asperezas las páginas en sus manos, camina tembloroso el vaho, sueña el pensamiento y el poeta prende un cigarrillo.
                  Deshace despacito su piel la ceniza, los ojos se cierran y la mirada vuela.
                  El loco amante se convierte en luz, su corazón en cometa, los dedos acarician todo y  sus manos tocan estrellas. El alma se abre y desnuda habla, no respira y siente, en el vacío desea y en el reflejo de su Luna se mira. Lo consiente la nube y de su azucarado algodón come, lo reta el rayo, lo desbarata con la mirada y cae como trueno de mil luciérnagas. De muy lejos ve su Tierra y le pide que lo alcance…y ella se muestra, baila, lo rodea, lo abraza, lo seduce y en su astral condición, lo posee. Lo ama y le dice que la penetre. Grita la Tierra, gime el poeta, se abren los valles, las tintas corren, los ríos se parten, giran musas y duendes, el volcán explota y el hombre vibra en el escalofrío universal.
                 Despierta en los brazos de su mar, con espuma de cielo pegada a su cuerpo y dorada arena caminando por su espalda. Sus pies están llenos de caricias, sus manos de ternura, su mirada de luz y su deseo de pellizcos,  abrigados por una extraña pasión. Lo ve un cangrejo y se ríe, burbujea una almeja y suave la besa, el horizonte pega el cielo a su mar y el poeta escribe: no hay soledad, solo infinito, no hay límite, solo poder, quizás no hay vida ni  muerte, solo un sueño eterno que cambia de colores.