sábado, 30 de abril de 2016

OLVIDAR NO ES DEJAR DE AMAR


         Olvido, virtud que llena de letras las páginas de la melancolía.
         Amor, defecto que llena de dulzura las páginas de mi poesía.

         Mírate en el espejo e intenta olvidarte, mírala en tu sueño y dile que lo abandone…Rasguña los sentimientos que sembró en tu alma hasta que la sangre vomite en tu corazón y aún así… No la olvidarás. El amor no se olvida, se regenera, se renueva, se recuerda y se renace en él.

         Una montaña no olvida sus ríos, con su propia naturaleza los desvía, entre rocas y piedras regenera sus cauces hasta que crea un nuevo río. El mar nunca olvida sus playas , las invade en su intensidad, engulle las arenas en su voracidad y cuando termina , amanecen nuevas playas en sus azules brazos. El cielo nunca olvida sus vientos, les da nuevos rumbos, les inflige temerosas calmas y cuando amanece, se respira aire fresco sobre nuestra tierra.

         El amor nunca se olvida, del amor se aprende para poder volver a amar porque en su infinito poder se arrodillan los sentimientos y poco a poco crecen nuestras almas. El amor es el gran defecto del orgullo y el orgullo la gran virtud del olvido.

         Intégrate a lo sublime:  Si has amado en la profundidad de tu ser…Nunca lo olvides porque si lo haces perderás una parte de tu alma, si has amado con la intensidad de tu ser…Nunca lo olvides porque si lo haces perderás una parte de tu corazón, si has amado…No olvides,  pues te perderás la emoción del recuerdo,  porque quizás nunca vuelvas a amar igual.

        Regenérate, haz que el olvido guarde tus rencores y remordimientos pero no dejes que guarde lo que amaste. Renuévate, aparta el olvido de tu mente y llénala de ese amor que un día sentiste. Renace y crece en un nuevo amor…Y verás que olvidar no es dejar de amar.