martes, 28 de junio de 2016

TRAMPA


               Caí en trampa para osos, pero era tan dulce y tierna que ni sentí las afiladas cuchillas cuando atravesaron mi pierna. Caí en tus brazos pero eran tan ásperos y fríos que mi piel se enchinó a treinta grados a la sombra.
               Poco a poco dejo que los fantasmas de mis recuerdos borren con sus cadenas los ruidos de tu existencia, poco a poco  enfrento los miedos que sembraste entre las negras paredes de mi soledad, poco a poco y solo poco a poco estoy aprendiendo que un error no es semilla de otro y que el tiempo recarga nuevos vientos…Y amansa las fieras de los remordimientos.
              Es hora de descongelar memorias y dejar que se pudran en las alcantarillas del olvido. Es necesidad del alma, la renovación del corazón y es derecho de vida abrazar de nuevo,  la libertad del amor.
             Morbosa inquietud que llenas de inseguridades mis sentimientos, perversa poetisa que arrancaste uno a uno tus versos y los tatuaste en mi alma, falsedad de ser que solo te escondes bajo la máscara de las preguntas sin respuesta, de los poemas copiados y de cien hipócritas lunas que solo envenenan la virtualidad de una sutil mentira.
            Ingenuidad que transpiras ignorancia, necesidad por querer que absorbes ajenas urgencias, jodido amanecer que solo lloras perdidas noches de humo y añejos tintos.

           Caí en tu trampa, caí en tu mentira, caí en los versos que saciaban la sed de mi soledad, caí en mi propia vergüenza, caí  en un deseo que creí pasión…Pero ya estoy de pie, ya me levanté….Y tú?  Seguirás sembrando dudas, quizás rompas más corazones,  pero te aseguro que un día te regalarán una rosa y cuando la tomes con tu mano, serán tan afiladas sus espinas que reventarán tu alma.