miércoles, 22 de junio de 2016

VIUDA NEGRA


              Te vi caminar entre tinieblas, entre vapores que abrazan infiernos… Te ví escupir maldiciones, sentí temblar la tierra cuando insultaste su cielo, fingí silencio cuando tu boca vomitó la bilis del pecado y desde mi escondite, lloré tu amargura.

              Retaste a la vida y escribiste día con día un pulso con tu destino. Convertiste en hielo el abrazo de tu ángel y en la osadía cruzaste el portal de tu profunda indolencia. Llenaste de plumas los lechos de ajenas muertes y en las coronas pintaste con el odio de tu sangre las letras de sus epitafios.

             Te creíste el rey Midas del falso amor, cambiaste almas por oro y conseguiste que tu leyenda navegara por mares que nunca viste. Pescadora de corazones que cargas el arpón de tu genocidio desde la tristeza de tu soledad, araña que tejes noche con noche la trampa de tu sensualidad y no dejas que el viento respire uno solo de sus alientos.  
           

              Calculadora y paciente homicida, interesada bruja que escondes tu veneno entre las sombras y comes hiel en los cráneos de tus conquistas. Perversa mujer que diste color al negro  y sed al desierto de las esperanzas por tenerte. Viuda negra que poseíste historias que no te pertenecían solo por dinero, viuda negra que llenaste tu vida de funerales solo por llenar tu ego, viuda negra que fuiste alumna del infierno y maestra de algunas, que como tú,  morirán en su misma telaraña.