https://publishers.propellerads.com/#/pub/auth/signUp?refId=Tilr HISTORIAS DE ITACA: BÚSCAME...

miércoles, 13 de junio de 2018

BÚSCAME...



               Búscame donde duerme el horizonte, donde acaba el mundo, allí donde las olas pierden su espuma y las nubes tienen otro color. Búscame y no dejes de hacerlo, porque mi olor ya es del viento, mi piel de la gran playa del Universo y mi boca, ese volcán que llena de estrellas tu cielo. Búscame cerca y lejos, a tu lado y en el recuerdo pegado, como parte de una quimera o quizás de una utopía completa, en cada hoja de tu libro, en cada tinta de tus dedos y allí donde la poesía, descubre sus versos. Búscame, huéleme y saboréame en cada parte de mi vida, en cada huella sufrida, en cada humedad reprimida, en cada lágrima caída y en cada beso de un ansia que por nadie fue leída.
              Marca su territorio la tristeza, comete error el espíritu cuando respira bajeza, la noche es perversa y el día una gran tiniebla. Corren los sentimientos y huyen las fresas, la calma deja de ser serena y el nervio deshace cada poro de una ilusión que se quedó,  en aquella última mesa. Grita el eco porque nadie lo escucha ni entre montañas es repetido, suspira el aliento entre dientes porque no es capaz de explicar de la vida su sentido, llora el alma porque de este corazón no puede sacar un pequeño latido  mientras el búho en la oscuridad deja de mirar, porque ya su cuello no puede girar.  Se detiene el río porque no quiere llegar a su mar, la nube deja de  llorar porque no tiene un párpado que exprima su intensidad, languidece el rayo, el trueno se apaga, el cobarde envaina su espada, el valiente no la levanta y se esconde el grillo, porque la noche debe ser callada. Exhala profunda el alba y su vapor no sabe a nada, el vaho no se pega ni a piel ni a ventanas, el dolor viene de dentro, la máquina del tiempo no para y el café ya no huele su grano, ni a tierra mojada. Se desnuda el alma y pierde su membrana, ya de sus hebras están llenas mis entrañas, la imaginación seca la palabra, el sueño me quiere dejar y mi voz ya no puede ni siquiera, un suspiro rimar. Sumido en la gran enredadera de las decisiones, unas arrepentidas, otras jamás comprendidas pero todas asumidas con valor y por ley de vida, ahogado en el gran mar de un olvido, quizás por sangre merecido, quizás nunca buscado ni querido…quizás por mí dibujado a base de esfuerzo y cariño. Tiendo la mano y te siento, lejos pero con la maleta hirviendo, callada y abrazando mi silencio, cerca, muy cerca, de lo que queda de aliento en mi alma.
              Búscame porque camino solo y perdido en una extraña vagueza, en el ocre ocaso de mis sentidos, entre el silencio de unas memorias que se perdieron en ajenos olvidos, entre las redonditas piedras de cien ríos y entre la gran masacre de una soledad, que me desgarra más allá de lo permitido. Búscame y jamás te rindas, despierta de una vez ese día que junto a mí tendrás una hermosa vida, abraza esa noche que tu Luna copulará con la mía, mira de frente a ese rocío que nos empapará dulce y consentido, siente como escribirá el alma cuando estemos en el regazo de una eterna alba y cuando me encuentres, recuerda que del cobarde es lo arrepentido, del valiente afrontar lo vivido, del soñador creer en un nuevo destino y siempre del poeta, escribir lo sentido.