https://publishers.propellerads.com/#/pub/auth/signUp?refId=Tilr HISTORIAS DE ITACA: DÉJATE EN MI MAR...Y HAGAMOS POESÍA.

domingo, 10 de junio de 2018

DÉJATE EN MI MAR...Y HAGAMOS POESÍA.



                  Deja que el aire hecho sombra envuelva tu alma, que las luces de la gran ciudad compongan latidos, que el verso fluya en el viento,  que el narciso estalle en tu espejo, siéntete parte, pequeño, diminuto y también perverso. Déjate ir, baja del avión y abraza el cielo, abre tu boca y prueba una nube, deja que el rayo te posea y déjate llevar tan lejos como el sonido del trueno pueda. Desnúdate y se naturaleza, alma de ella y el largo silencio que camina sus veredas, verde bosque y escurridiza agua de ríos, bambú de cañadas y pentagrama de aquellos eternos gritos, que desde el mar las sirenas emanan, los tritones envainan y las olas en su baile, cien lunas abrazan. 
                  Se tú, se diferente, que no te importe lo que piense la gente, carga tu mochila, tu ajuar y tu vida, que para eso eres persona, bien nacida e independiente. Sé tú y déjate ir porque tu ser es único, tu sangre es luz, tu corazón el latido del Universo y tu alma un pedazo de cielo… ¡Mírame!, hagamos poesía y verás que la tuya y la mía son distintas pero siempre divinas, cierra los ojos, mira dentro tus estrellas,  déjalas que en la oscuridad te amanezcan y que el paisaje te posea: ¡imagina! ¡Santorini te divisa!¡Hermosa isla!¡Cuna de griegos y osados dioses!...Míralas, ahí están las vestales jugando a un amor imposible con el eunuco señalado, Dionisio ya está borracho y Hermes ya luce muy viejo y cansado, ahí sentada esta Gea, de seno descubierta porque es Tierra y alguien tiene que mamarla y absorberla toda hasta que la leche ceda, hasta dejarla extasiada y mujer  completa, espera paciente a  Eros pero Afrodita lo aparta y con él se acuesta cada mañana, Hércules como siempre batalla y batalla…y en el fondo un anciano Zeus solo nubes recopila para hacerse una última cama mientras su esposa Hera ya con un joven y atrevido Apolo galantea a escondidas en una mitología tan pervertida, como la vida misma. De cualquier parte llegan ninfas, sátiros, nereidas y medusas, el trance te duerme y te sientes en un gran viaje de mi mano pegada y desnuda, en una gran odisea que completará nuestra Ilíada, en un mar de sentimientos que por todo el mediterráneo nos llevaran a nuestra maravillosa Ítaca. ¡Sí! seremos los grandes argonautas de este mar hecho Universo y cuando lleguemos, allí nos sentaremos, haremos el amor como adolescentes en celo, nos divertiremos, le diremos a la vida que yo seré Ulises y tú la perfecta Penélope, que ya no comeremos pan sino carne de versos, salsita de humedades hechas cerezos y chuparemos huesitos, llenos de sentimientos.
                   El gemido será tan grande que confundirá las lunas de mil cielos, el abrazo tan intenso que el mar ya no se sentirá inmenso y la mirada tan dentro, que no habrá luz que viaje tan lejos en el nuevo y creado Universo. Y será entonces el momento en que la poesía saldrá del verdadero dentro, tu sentimiento encogerá tu vientre, el mío recorrerá mis venas, tu aire será espeso y el mío denso, tu espalda vivirá intensos escalofríos y mis dedos el temblor de tantos sentidos… y crecerá el verso, su rima, las Pléyades pondrán su música, la imaginación de Orión su color, el cielo de Umo su lienzo, la vida un papel y la fuerza del destino una tinta, esa tinta que no es negra ni azul, ni gris ni roja, ni tiene la punta rota…esa tinta que es blanca, de un blanco tan divino que solo la lee quien la siente y la toca.
                Pegaremos manos, cruzaremos dedos, cerraremos ojos y escribiremos…lo que somos:
               Somos Universo, lienzo y gota de cielo, lagrima de amor cuando es eterno, caricia de invierno, mar de verano y copa de un tinto añejo, en cualquier estación del año. Somos del libro una página que nunca duerme blanca, de la estrofa su cierto  sentido, de la frase sus comas, sus espacios y aquellos puntos que la respiran despacio, del verso su rima, de la palabra su magia, de la letra su nota divina y del sentimiento, ese manantial que nace dentro, fluye sangre e imagina pensamientos y exóticos paisajes. Somos nuestros, tú de mí y yo de ti, pegados en piel, guerreros en alma y fusionados en el gran poder secreto que nos emana, somos uno y condición eterna del gran karma, somos uno, átomo del gran todo y molécula de la nada, silencio y eco de un vacío que nos ha hecho soldados de una guerra en la que solo el ansia gana. Somos nuevos y viejos, amantes y enamorados, adolescentes y a veces parte del ignorante pecado…somos uno y parte de algo mucho más grande, que jamás la sorda humanidad podrá escuchar… ese algo que solo la poesía cuando expresa un sentimiento de verdad es capaz de explicar, ese algo que nace dentro, muy dentro del ser y lo hace capaz de reir y llorar, de abrazar a quien no conoce y ayudar, dar la mano con generosidad…`porque hay que ser capaz, capaz de  decirle al mendigo que ese dólar no es de verdad, sino una excusa para de largo pasar, que al músico del metro una dádiva merece su cantar y que al perrito que a la calle fue a dar, también merece un hogar.…¡Porque no vale! No vale  que las lágrimas sequemos con pañuelos que huelan a seda, sino hacerlo con dedos secos,  agrietados y con el alma en sus huellas. ¡Amor, tu y yo somos de verdad! Poesía y paz, verbo y poder, etiqueta de Universo, saliva de nuestro erotismo y esa caricia que solo bajo la piel pinta escalofrío. ¡Somos!, ¡dejémonos llevar! ¡Qué importa el dinero si no existe en la eternidad!¡Qué sentido tiene la distancia, si el espacio no podemos comprar! ¡Por qué le escribimos tanto al tiempo si en nuestro amor, lo podemos parar!... ¿Por qué no te dejas ir?, tus miedos puedes dormir, agárrate fuerte a mi mano y escribe poesía en mí… Mi vida es un libro y la mitad está en blanco, sus hojas ya marchitan sombras y sus tapas cuando las abres, huelen a `polvo de alas de cien mariposas. Me abro y espero quedito tu tinta,  esa gota que abra de una vez mi vida, ese sentimiento que me tatúe y ese beso que de mí te haga por siempre mía…¡Déjate…y hagamos poesía!