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sábado, 11 de agosto de 2018

LUZ


                Sin tiempo la luz es principio y fin, solo está. Fluye a la densidad del no tiempo y en el eterno, serás.  Destellarás máxima intensidad, sentirás que siempre has sido, entenderás que la muerte es un invento del tiempo para ser comprendido, un recurso en una matrix, que nos tiene inhibidos. Quizás somos parte de una granja artificial, esclavos en manos de ajenas evoluciones, parte de un entramado universal que en nuestro albedrío hemos elegido o quizás algo no real, en la ilusión creada por un poder que no tiene astral.
                Darnos cuenta es conocer dónde nacimos, salir de este laberinto una utopía de un impuesto destino, llorarnos, un recurso querido y a veces sonreír, lo que nos queda de nuestro ancestro divino. En nuestra historia hemos escrito con sangre el grito de la esclavitud, del racismo, de la intolerancia, de la discriminación sin motivo, del aprendizaje y la educación por el miedo, del abuso consentido y de la extrema violencia en guerras, conquistas e incluso, dentro de cada pareja. Esto nos han enseñado, pero no solo  la lección no hemos aprendido sino que la abrazamos como elección, la copiamos, la repetimos y  a otros de ella juzgamos, sembramos ajenas culpas y con una mano en la cintura, nos excusamos.
               Han atrapado nuestros sueños, los han secuestrado y limitado, burlado y en cada una de sus ilusiones, un montón de espinas han sembrado. Día con día nos dicen lo que tenemos que hacer, qué comer, qué comprar, qué beber, qué aprender o qué no, cómo pensar, de qué hablar, a dónde viajar, cómo vivir e incluso cómo debemos amar para ser parte de esta reprimida sociedad. ¿Realmente crees que estás aquí para esto? ¿No te sientes engañado?
               Lo material ha trascendido a lo espiritual, por mucho lo ha rebasado. Si tienes vales y si no, no eres parte. Si agachas la cabeza compartes y si no lo haces, hasta el saludo te sustraen. Si piensas como todos puedes llegar a sabio y si no, un loco que en los medios no tendrás espacio.  Si eres religioso te dirán que desde el origen eres pecado, adorarás inventadas imágenes, de sus limosnas serás dador e incluso le cantarás a un Dios, al que le jurarás temor y si no, te tacharán de anatema, un agitador sin pena, un ateo en el infierno de sus evangelios o de la mala vida, el más grande de los profetas.
               Sabes lo que eres, de dónde vienes y a dónde vas. No hay secreto en el Universo porque todo está escrito en tu dentro. Sabes que eres luz, esa energía que te fluye por completo, un alma parte de la Gran Fuente y ese consciente que a la vez es todo pero está parasitado por extraños entes. Debes vibrar más alto, cambiar tu frecuencia, sentirte Universo y lo más importante, prenderte ante todo,  en esa Luz que eres.



               

miércoles, 8 de agosto de 2018

TANTRA


                    Tembló mi piel, ella estaba cerca. Susurró el poro tanta belleza que se abrió todo, le dijo a su vello que estuviera quieto, al sudor que guardara su deseo. Hoy haríamos el amor sin tocarnos, nos miraríamos, nos oleríamos, descubriríamos ese interior que a veces en el fervor, es olvidado.
                    Despacito se desnudó, prendí dos velas, la dualidad a media luz se mostraba perversa, hombre y mujer, almas añejas suspirando gotas de un dulce poema. El viaje estaba listo, las miradas atravesaban, una pasión fluía apretada, poco a poco un profundo deseo supuraba, poco a poco se abría el alma.
                   La mente era blanca, no tenía recuerdos ni algo pendiente mañana, la religión era borrada, la educación por el momento preñada y el infinito tocado, en el corto espacio entre dos esencias enamoradas. Gimió el tiempo y se vistió de silencio, el ambiente era perfecto y el baile ya respiraba, sus primeros anhelos.
                   Danza de cuerpos sin tocar, amor ecléctico, sensación etérea,  un instante sin miedo, ese fundirse en lo ajeno sin importar historia ni defecto. Ese hermoso dar que te saca de tu carne y destella luz en cada lágrima de su sangre. Armonía, intimidad perfecta, miradas fijas, el comienzo de una masturbación sin pena, caricias que como látigo marcan emoción en piel,  besos escondidos que saben a miel.
                  Sus manos se tocaban, mis dedos ansiaban, su lengua se relamía y los dientes mis labios apretaban.  Escuchaba su latido y ella se abrazaba al mío, no eran diferentes, el destino era el mismo y ya una humedad goteaba, en cada libido. Adoración, máxima excitación, esa lectura del alma cuando se viste de cuerpo: su frente, su oreja, la mejilla, hasta la peca más pequeña, cada detalle, su delicado cuello, cada punta de su cabello, los hombros perfectos y la erección completa, en cada uno de sus senos.
                   Llegó el abrazo  tántrico, se sentó en mis rodillas, sus brazos me rodearon, el orgasmo quería, era ansiado, su fuerza lo contenía,  besó mi cara, cada sonrisa, cada pestaña, cada pedacito de mejilla, cada mirada y cada grieta, que a sudar se atrevía. Todo era magia, sentía que el cielo tocaba, que el Universo en mi explotaba, que era música y en sus manos, el arpa de un ángel con sus cuerdas tensas y muy excitadas.
                   Caminó dulce una melodía consentida, en cada caricia, entre su alma y la mía, en cada ternura escrita, en cada humedad atrevida, entre su mirada y la mía, en cada beso sentido, entre sus piernas y también, entre las mías.  Se desbarató el silencio, llegó el clímax perfecto, se desgarró el grito, exhaló su gemido el suspiro y nos sentimos tan dentro, que éramos uno y del amor, un hermoso infinito.
                 
MIRA EL VÍDEO AQUÍ: https://www.youtube.com/watch?v=Yf05nYiOl7I&feature=youtu.be


martes, 7 de agosto de 2018

EL GRAN REGALO.



                 Respira profundo, siente el escalofrío del Universo, exhala tu vacío, cierra los ojos, aprieta las pestañas y siente rabia, esa rabia por ser lo que nunca naciste, por no tener lo que mereces y por sufrir lo que no debes. ¡Sí! ¡Mírate! Escoge una fotografía de tu niñez, la más sola,  hazla espejo de mente y verás, que eres diferente. ¿Qué te ha pasado? ¿Cuánto parásito has dejado a ti pegado? ¿Cuánto tiempo has perdido en un camino,  que no era parte de tu destino?
                 Abotonaste como camisa de fuerza tu alma, amarraste con sogas tu espíritu, te llenaste de tiempo y todavía, peleas su olvido. Te fajaste en cinturones de miedo, bebiste  vinagres de  extraños alientos, aprendiste que eras pecado en cada deseo y escondiste tu reflejo en duros sombreros, para que no respirara, ni tu cabello. Nunca te atreviste a cerrar los ojos, a verte por dentro, entender de qué estás hecho, hablarte sincero y responder a todo lo que en tu historia has sembrado y que ahora miras perplejo.
                 Le preguntas a cada poro por qué no ha sudado pleno, a cada cicatriz por qué todavía supura recuerdo, a cada atisbo de memoria el por qué naciste plebeyo y a cada hebra de aire el por qué, no sientes nuevos vientos. Le preguntas al mar por qué cada ola es nueva, al cielo por qué su color siempre es diferente, a las estrellas por qué no te miran de frente, a la Luna por qué no te muestra su cara oculta y a ti, sólo te preguntas el cómo, cargar tanta culpa.
                 Descubre el poder que traes dentro, ese regalo del Universo dado, esa vibración de tu alma, que está en silencio y apagada. Debes salir de tu convento, de ese claustro parido con paredes de miedo, de esos corredores largos y persistentes, de esas tinieblas que te encogen y te empapan hasta el fondo de tu vientre. Deja que tu alma regrese a sus orígenes, allá donde es parte de la Gran Fuente, dónde todo es vida y se respira diferente. Abre tus manos para que el vacío no sea lo consistente, absorbe en ellas la gran energía del todo consciente, imagina esa Luz cuando atraviesa tu semilla, desde los pies hasta la coronilla. Hazte Tierra, estrella y naturaleza.
                Camina descalzo por arenas y sentirás como tu piel destella, abrázate fuerte al árbol y regenerarás cada una de tus moléculas, escucha el sonido del mar y en cada caracola oirás un poema, diviértete con la lluvia y serás trueno en millones de planetas. Sube a la montaña más alta, abraza el horizonte y entra al mundo de las hadas. Sentirás como la dulzura te nada, como la culpa se desbarata, como la respuesta es distinta cuando no hay pregunta que inquisidora la señale, como el silencio es necesario y la soledad, el dulce presagio de que no naciste para solo llegar,  a ser un anciano. Pídele a la nieve que por tus pies resbale, a la piedra que despierte tus huellas, al río que te explique su cadencia y a la selva, toda su naturaleza.
                  Encuéntrate porque te dieron un regalo, te lo pusieron en tus manos y lo hiciste a un lado. Es hora de abrirlo, de quitarle tanto envuelto camino, esos lazos de dolor que has permitido y ese celofán que cada vez que lo tocas, te llena de escalofrío. Es el tiempo en el no tiempo, el espacio de la no distancia, ese verte por dentro y saber que eres un elegido, un pétalo de Universo, un pedazo de manto en la Luna, la dulce germinación de mil semillas y una brizna del polvo eterno de las estrellas.
                   Fúndete, porque en tu interior encontrarás solo belleza, esa ternura que explica al amor cuando es de a de veras, ese silencio que es maestro y de tus sentimientos el gran proxeneta, ese alivio cuando cada culpa se convierte en viento de duna, ese aliento que ahora fluye lleno de ti, por cada comisura de tu boca. Medítate, porque ese regalo tienes, conócete, entiéndete, escóndete dentro y cuando salgas verás, que todo es diferente.
                   Meditación, el gran regalo Universal.



               
               
              

lunes, 6 de agosto de 2018

EL SUEÑO DEL AMOR


                 Descubrí dónde descansa el amor. Es un lugar pequeño pero el espacio es inmenso, no hay tiempo ni defecto, tampoco miedo ni recelo. La palabra fluye como verso, el sentimiento está abierto, el deseo guardado y la pasión recorre pasto, como rocío pegado.  Dos hadas le cuidan el sueño, el sereno es un elfo, un ángel toca el violonchelo y la tristeza vive siempre, en un eclipse eterno. No hay mar ni montaña, un río o la soledad de un portal pero siempre huele a espuma de sal, a ese viento que su cara acaricia con esmero, a esa esperanza de que un día, amanezca despierto.
                 Descubrí dónde descansa el amor. En una cuna hecha de silencio, con almohadas tejidas con nube de cielo, sábanas de algodón y heno, un colchón relleno de los más esponjosos pétalos y una manta de virgen lana, esa que viene de las ovejas,  de una estrella lejana. Duerme muy tapado, con un osito de peluche en sus brazos, con una música perfecta en su regazo y con un aliento que siempre, exhala verano.
                 Descubrí dónde descansa el amor. El paisaje es etérico, el aire inquieto cuando está medio despierto, la luz a media Luna para proteger el sueño, el Sol espera y entre mil cometas, esconde su fuego. Una ternura sonríe traviesa su terciopelo, la emoción siente su deseo, la ilusión permanece quieta en el anhelo y el olor se mezcla, entre vainillas, jazmines y flores de  almendros. Una lluvia le explica al amor que es óleo del cielo y él, el más hermoso de los lienzos. Que de la gran Fuente emana, que su granizo es suave como miel de beso, que su nieve es maná del Universo y que su viento, se llevará arrugas, coserá heridas y lo levantará, otra vez perfecto.
                 Descubrí dónde descansa el amor. Todo es bello, el sabor intenso, un paraíso en brazos de cielo. Allí no vive la duda, la verdad es dura, la sinceridad desnuda y los cinco sentidos tocan hebras de un alma, que es la más pura. El sentimiento se regenera, el deseo prepara su aliento, la ilusión se viste de blanco con negro y el amor, sigue dormido en el silencio. No hay prisa porque amanecerá verdadero, no hay tregua en el sueño porque el corazón ya late otro color, el deseo sintió candor, el sentimiento fervor y la ilusión, ya encontró su motor.
                 Descubrí dónde descansa el amor. Un alma gemela se acercó. Osada, con un beso lo despertó, le dijo que por siempre lo imaginó, que era ese tesoro que siempre buscó, que por favor la mirara de frente, que estaba desnuda y le urgía su calor. Mi amor se levantó, ya estaba lleno y se ofreció pleno. Se hizo abrazo, caricia y beso, palabra y dulce verso, a ella se fundió y a partir de ahí, el comienzo de un recuerdo en su alma escribió.
                Descubrí dónde descansa el amor. Está en mi dentro, entre la espalda y mi  alma, en un rinconcito del cuerpo, hecho plasma en mi sangre, como poro de sentimiento, como silencio en mi sueño y cómo ese ángel que dormido, solo espera su momento.


MIRA EL VÍDEO AQUÍ: https://www.youtube.com/watch?v=6Ie4XiPUviQ&feature=youtu.be


domingo, 5 de agosto de 2018

PASIÓN EN AGUA


                 Ten, es mi agua, sórbela gota a gota, empapa tu boca, humedece tu garganta y deja que llegue, hasta el fondo de tu alma. Acércate porque de mis labios la tomarás, de tu lengua será caricia, del sueño poesía, de mi deseo mirada y del beso una pasión desenfrenada.
                  Llenémonos de magia, desbordemos cauces,  seamos río, cascada y sudor a raudales. Peguémonos, tentemos al espacio, dejemos sin números al tiempo, al pecado sin máscara, a nuestro amor sin hebras de nostalgias. Disfracémonos de nada, desnudemos cuerpos, imaginemos la muerte del ansia y el placer del profundo deseo,  cuando del agua emana.
                  Te toco, me miras, te reto, me transpiras, agua divina, seducción y beso, amor  y clímax perfecto. Deseada contorsión que nadas en mis anhelos, cera de Luna que prendes sedas y velos, lienzo de mujer con óleos de terciopelo. Cáliz de tinto y lava de mis velas, sueño que te desparramas por las comisuras de mi anhelo, erótico trueno que hoy, abrazas mi alma de pasión y pedacitos de cielo.
                  Fluyes despacito, gotita a gotita, tu piel es hermosa, mi mano su caricia y  mi saliva, la fuente que la empapa toda.  Tus ojos me pintan de mar, pasto y café, mi aliento ya huele a tierra mojada porque tu lluvia empapó mi alba, tu sonrisa entre mis dientes nada, estás cerca, tan cerca que te juro hoy, amanecerás a mi pegada.
                  Escucha el latido, no sé si es tuyo o mío, pero es fuerte, vigoroso, terso y poderoso. Óyelo porque sus notas pintan algo hermoso, un ardor nacido entre nosotros, un reclamo gemido, ese grito que suspirado desgarra cada fibra de la poesía, la fuerza de tanta pasión contenida, el agua que desde dentro nos nada.
                  Somos agua, por donde corre, entre veredas y ensenadas, por mi piel y recorriendo tu espalda, entre las piernas, en tus cabellos entrelazada, besando bocas y erizando cada pétalo del alma. Somos agua, naturaleza y burbujita de instinto, miel en gota y vapor en rama, emociones en río, sentimientos de mar, lluvia de verano y un manantial infinito, de mis caricias y tus abrazos.




viernes, 3 de agosto de 2018

UNA PÁGINA EN BLANCO


             Venimos de mucho más allá, de allá donde no llega ni siquiera el destello de las estrellas, de allá dónde nuestra madre es Luz y cada día nos moldea, con el polvo de su belleza. Somos una página en blanco, del Universo una pequeña tarea, del cielo un ansia eterna y del tiempo, su perfecto compañero.
             Somos humanos, un invento de la genética, un clon de un ángel travieso con piel de Tierra y alma perfecta. Somos mamíferos con razonado instinto, seres religiosos porque nos lo han dicho, inquietos en los sentidos, equivocados en el pecado, no solidarios con el hermano, sedientos de un saber, que día con día, el gobierno nos tiene negado.
             Adoramos el dinero y en él nos desnudamos, al rico veneramos y al pobre sonreímos con denostado engaño. El mar contaminamos, nos venden alimentos procesados, el río huye de tanto sucio pantano, los medios nos embaucan, los bancos nos señalan y nunca entendemos que para soñar, de la sociedad tenemos que ser su  necedad.
             Nacemos perfectos,  genios, de intuición excelsa, con una caricia en cada huella, con palabras de poeta y óleos de belleza. El alma se transparenta en la mirada, la boca es sincera, la mente abierta y el sentimiento, del corazón su bandera. Abrimos los bracitos y nos damos, nos explican el sistema, de qué color es una yema y también el grito de un fonema. Se quedan callados, abren sus ojos y se pierden en la perplejidad cuando al decir “mamá”,  creamos el primer poema, con rimas de verdad.
            Era una página en blanco… ¡Qué maldito escritor inventó mis letras! ¿Por qué no dejaron que mis tintas la escribieran? ¿Por qué las íes no tienen puntos ni la “u”, la diéresis de mi cigüeña? ¿Por qué no hay puntos suspensivos ni comillas que expliquen las mejores vivencias? ¿Por qué las admiraciones no las sentí  y está llena de  respuestas que jamás pregunté por ellas? ¿Por qué?
            Hoy abrí las manos, a ellas pegué mi página, la apreté fuerte entre los puños, le pedí al recuerdo su olvido, a la memoria le destruí su archivo. Regresaron a mi alma todas y cada una de mis lágrimas, a mi corazón cada sentimiento, a mis poros cada sudor, a mi aliento su vapor, a mi cuerpo esa fragancia que viene del cielo y que tenía desde mi nacimiento.
            Vuelvo a vivir, renazco sin temor, con mucho más amor. Ahora soy el escritor, mi sangre se atreve, las ceras se prenden, los añejos tintos descuelgan sus quehaceres y esta página en blanco, llena de Luz, se abre, se desnuda y espera que la primera tinta la impregne, de una nueva aventura.




miércoles, 1 de agosto de 2018

MI JARDÍN SECRETO.



               Pienso en ti y siento vacío. Quizás he sido yo quien así te ha vestido, quizás vivo en tu olvido o quizás sea el desprecio, un defecto exhibido. Se deslizan trémulas mis tintas cuando escriben tu nombre, el aliento se contiene, el pensar divaga mi frente, el poeta siente que ya todo es diferente y una emoción cala fuerte en el subconsciente.
               Me dibujo perdido en unos brazos que ni manos tienen, en un café sobre el que mis labios no se atreven, en un silencio tan profundo que solo mis lágrimas sienten, en un triste otoño, paréntesis de un verano, para otros hermoso.
                Grito lejos y mi alma en quejidos desmorono. La distancia es todo, el viento se ha vuelto loco, ya ni su aire soporto, pierdo miradas, el norte y ya el Sol, se me hace poco. Extraño trasiego que embaucas mi amor, ladrón de sudores y poros, de las mejillas gran secuestrador, de mi boca inquisidor, de mi sonrisa ese asesino, que no deja nota ni rencor.   
                Me escondo por donde no sé, no tengo mar ni sombra que oscuridad me dé. Invento un jardín que no es Edén, pero es secreto, con poquitos pétalos y algún que otro pequeño insecto. Desnudo mis pies, lo siento, lo acaricio, en él pierdo mis besos, sus espinas son tiernas, el musgo florece, un árbol me protege y cada mariposa un néctar liba, entre mis dientes.
                Una música me cuenta que no todo es lodo, que a veces el cielo es negro, que el horizonte camina solo y que en el Universo también hay estrellas, que destellan en otoño.  Mi alma quiere escribir. En una hoja en blanco se convierte mi jardín, en un libro sin tapa, con un corto índice y con un prólogo tan largo que mejor lo dejo olvidado.
                Bailan las letras sin cenefas, las comas persiguen mis carencias, los puntos las detienen y explican que todavía, hay más de ellas. Los sentimientos no llevan tilde, pero si la pasión y alguna que otra ilusión, tampoco el sueño ni el deseo pero si el jardín, no mi secreto. Y en él me escondo, en un libro abierto que huele a pasto y a mariposas en celo, a viejas caricias y a polen del cielo, no entre sus tildes, solo, en sus silencios.
               En mi vida hay un descanso, esa cueva que es refugio, el andén de un tren sin pasaje ni riel, el escondite de una emoción, una pausa entre las estrofas de una canción, ese libro sin prólogo siempre lleno que leo sin desdén, ese pasto fresco que solo pisa mi desnudez, ese jardín que es secreto y vida a la vez.



               
              

INSTANTES



          Escucha el agua cuando nada su río, cada burbuja, cada nota recitada, cada letra en su pentagrama. Óyela, disfrútala, este momento no regresará, serán otras gotas, quizás con diferente música, con distinta humedad, del mismo caudal pero nunca,  mojarán igual.
          Siente el instante, es único, no se repetirá, respíralo, de él hazte lleno, susúrralo, vívelo, para el tiempo, que sea eterno, que no lo explique la desidia de tu silencio, que no pase por ti, sin pena ni aliento. Detenlo, lo puedes hacer, haz que esa última gota se quede quieta, que se abra, métete en ella, respira su fragancia, esa suavidad, esos sueños que para ti guarda, en cada una de sus nostalgias. Atrapa el instante, no lo dejes escapar, porque no volverá.
         Así lo hace el amante perfecto cuando en cada beso se perpetúa eterno. También el asceta, el mendigo y la piedra cuando desde dentro se siente poeta: el asceta en la meditación sincera, el mendigo con la mano extendida y la piedra, cargando historia en la memoria de su arena. Lo hace el soñador, el ilusionador y el gran imaginador, el viento cuando se pierde en la enredadera, cada nube en su cielo y la estrella cuando cerca de su Luna destella. Lo hace la palabra cuando explica sus letras, la rima cuando en silencio canta, el verso cuando nada en el alma  y también el hombre cuando aprende, que vivir el instante, es conseguir de la inmortalidad, su pasaje.
         La vida es una suma de instantes, de momentos, de sabores intensos, de olores a cielo. Sentirlos es aprender de ellos, envolvernos entre sus cabellos, pegarnos al sudor de cada uno de sus vellos y acariciar el principio de lo eterno. La muerte es una quimera, una utopía imperfecta, un viaje del que nos han dicho no hay vuelta, cuando en verdad solo es,  un instante más. Ese momento en que el alma respira cielo, abandona el cuerpo, trasciende la densidad y se tatúa en el Universo. Ella es como el amor cuando siente de verdad, toda se da, no importa dónde ni edad, condición ni capacidad, acaricia dentro, toda es humedad y en su gemido, rompe el cordón estelar para no volver, a mirar atrás.
         Instantes, vivimos instantes. Cada uno nos hace más grandes, nos escribimos y leemos cada frase, cada emoción se convierte en sentimiento y en ella lo expresamos, cada ilusión en un sueño y en ella lo cultivamos,  cada esperanza en vida y en ella alargamos el tiempo dentro de esa gotita, cada latido nos funde en el instante y poco a poco, terminamos el libro de ese inquilino, llamado destino.



         



lunes, 30 de julio de 2018

SEMILLAS


                 Le arranqué un espejo a la noche del tiempo, un suspiro al aliento del trueno, un beso, a esa bruma que navega en el viento. Desquicié al equilibrio del cielo, le robé todos los hilos a sus nubes, su luz al primer cometa y el oscuro interés, al último de los proxenetas. Me relaté, deshebré desde el fondo cada una de mis letras, encogí los miedos del poeta, atravesé con mis dedos cada vértebra y cuando me conocí de a de verás, solo lloré y lloré y lloré.
                 Le pregunté al error si moría aprendido, a la duda si nació en el alma entre sus angosturas, a la experiencia el porqué me mantenía despierto, a la edad su genética, a la arruga su pasatiempo y a la ojera, porque su bolsa palpitaba cada vez que miraba lejos. Nadie contestó, me hundí dentro, cerré los ojos, medité humo, le grité a mi vientre que no era diciembre, que no habrían regalos, dádivas ni amor suficiente para latir la sangre que me mueve. Temblaban duras las piernas, los pies tensaban sus carencias, el vello se erizaba, la boca seca no respiraba, la mano escondía su puño y se abrazaba, el vacío abrigaba, la nada soñaba, el aire extinguía su fragancia, porque ya en mi vida solo latía, el ansia.
                 De repente olí a sal, una pequeña espuma borró mi última huella, todo a mi alrededor era arena, playa, lindas dunas y algún que otro niño volando un cometa. Era mi mar, me vino a buscar, a decirme de lo que era capaz, a contagiarme de su inmensidad y a explicarme que era semilla de un mundo, mucho más allá. El cielo entendió su complicidad, se multiplicaron las lunas, las estrellas y diferentes vientos. Se fundió en olas tanta majestad,  el negro estelar con el blanco de mi soledad, el vacío con la profundidad, la luz con la oscuridad, el temor con la verdad, el amor con la pureza de un perfume tan intenso, que en esta Tierra no había ser, capaz de probar.
                 Sentía que podía, que podía todo, robarle al Este su Sol y al Oeste su puesta, al sereno sus llaves, al ladrón su escondite y a cualquiera, toda su estirpe. Llegaron los dioses, estaban todos, con sus diosas y las virtudes más odiosas, con reyes y reinas, con princesas rodeadas de rosas y algún que otro príncipe perdido en un azul, que solo era prosa.  Se juntaron los grandes ríos del Universo, envolvieron de agua cada montaña de esta Tierra, brillaron lavas corriendo miel en cada ladera, los pétalos adornaron veredas, las espinas se quitaron de las huellas y mis lágrimas por fin me explicaron, lo que yo era: una semilla, de la Gran Fuente eterna.
                Era todo, luz y lodo, lo que yo quisiera, jamás una quimera, siempre conciencia, nunca un esclavo en mi Tierra. El alma se genera en el poder infinito, no importa si el cuerpo es un híbrido, si tiene carencias, si sus páginas son de un pequeño libro o si la piel no pinta un color consentido. No importa dónde fuiste parido, si tus piernas cojean o tus manos hasta el codo llegan, si tus ojos no ven pero es el tacto quien mira, si tus oídos no oyen pero es el alma quien escucha, si eres lampiño o un oso del polo norte, un gorila encendido o lo que queda, de un león herido, un payaso creador de sonrisas, un pastor que a sus ovejas da prisa o un simple humano que no cree, que es una semilla. Nada importa porque siempre sientes, eres emoción y sentimiento, imaginación, poder y viento, único, del cielo un anhelo, de cada estrella su destello, de la música su mejor violonchelo y del amor, ese verso que lo inspira intenso. Eres un ser maravilloso, hermoso, cautivador, germinador de vida, ese amante perfecto que el tiempo envidia, conciliador, de la poesía su gran devorador, del eterno su conquistador, la respuesta a las dudas, de la vida su gran pregunta y del Universo, esa semilla que cada día crece, florece y jamás muere.



               

domingo, 29 de julio de 2018

ELLA

MIRA EL VÍDEO AQUÍ:   


               Ella era diferente, sumamente bella, cara de cera, ojos de estrella, labios de duna y alma como de Luna. Parecía que de cerámica estuviera hecha, horneada y moldeada a mi manera, dibujada en excelsas manos, pintada, de caricias, besos y muchos regalos. Era un hada, de otro planeta, más allá de mi galaxia, en un rinconcito lejano del Universo, allá, donde la palabra solo se piensa y en el deseo, vuela y vuela. Se vestía de magia, de lucecitas en sus alas, con destellos en sus pestañas y una linda desnudez en cada uno de sus pies, que suave la dibujaba, cautivadora y extraña a la vez.
              Le pregunté por qué estaba aquí, su mirada no me explicaba. Revoloteó, se puso enfrente de mi cara, dibujó un beso, el aire se quemó, en mi boca lo tatuó. Sentí amor, ternura, un placer sin tiempo, una gota salada con sabor a viento, un hermoso aliento,  una poesía que me besaba todo y despacito,  desde dentro. Era luz, un rayo sin trueno, un fulgor que abrazaba eterno, el centro de una estrella que me latía pleno, la explicación última de una emoción, llena de amor y veneno.
              Cerró mis ojos, me imaginó pequeño, me sentí prodigioso, de ella lleno, me abrazó  todo, me dio su mano y me llevó a un viaje, quizás sin retorno. Cruzamos mares, montañas y valles, despegamos nubes en cada cielo, las absorbimos como maná etéreo, me miró, la miré, me preguntó si estaba listo, quité un pedacito de viento de mi cara y con un ¡Sí!, contesté. Gritó la memoria, se borró la historia, cruzó mi cuerpo la densidad inquisidora, se diluía el miedo, la gravedad era suspendida como en una noria, se presentó inmenso el Universo y todo su olor sabía, a la rima de un dulce y eterno verso.
              Mostró una senda el destino, la más bella, no era un túnel, no caminaban almas en pena, era silencio y música, una vereda del cielo. De tanto en tanto un ángel su ojo nos guiñaba, cien cometas nos acompañaban, nada importaba, el amor nos enseñaba sus entrañas, cada nebulosa sus hebras enredadas, el planeta la oquedad de su aliento y entre las estrellas, saludamos a ese espacio, que fluía maravilloso, tranquilo y sereno. Llegaron los colores, pintados de arcoíris y polvo de lunas, las emociones bailaban extrañas y sugerentes danzas, la imaginación se mostró toda, no había letras ni notas, solo pensamiento y mucho, mucho sentimiento.
             Llegamos al último rincón del Universo, una enorme bola que parecía de fuego, el calor no era intenso, era suave, lleno de pliegos, como piel de terciopelo. Atravesamos su atmósfera, me sentí más ligero, como lleno de algo que jamás sentí dentro, era el puro amor que en ese planeta latía inmenso, pleno, puro y tocando siempre cada alma, con sus brazos largos y tiernos. Me recibieron como príncipe: cabalgaban las hadas en caballos blancos y alados, las personas eran de luz, vi a mi madre, a mi padre, al amigo añorado, a un abuelo que no había conocido, al perrito que dormía conmigo de niño y también a ese famoso escritor, que tantas veces había leído. Nadie preguntaba, todos me abrazaban, era un cielo, allí estaba mi casa, también mi cama, sus sábanas, mi almohada, mi añejo tinto y las ceras que por la noche me cuidaban. Quizás eran o simplemente no estaban, quizás era yo quien los creaba, quizás era la imaginación quien jugaba, pero no importaba, tampoco preguntaba. De la vida me habían sacado y ahora era magia, una luz que caminaba, sentía diferente, más intenso, todo era fácil, lo que quería lo pensaba, la imaginación lo llenaba, la emoción lo vibraba, el sentimiento lo explicaba y solo, se creaba. Era como un holograma pero con cuerpo, sólido, como si yo fuera una fábrica o el constructor más genial en una tierra extraña. Allí estaba, con mi familia, con amigos, con mi abuelo y con mi perrito.  La casa era mucho más grande, el espacio se creaba, el tiempo era nada. Habían sillas vacías esperando otras almas, quizás las de mis hijos, quizás la de alguna que otra, mujer amada. Y llegó mi hada, me dijo que aquella experiencia merecía vivirla, pero también, que no era mi tiempo todavía, que me agarrara fuerte a sus alas, que no me despidiera, que la educación sola se muestra y que cerrara los ojos porque me llevaría de vuelta a mi Tierra.
              Y aquí estoy, escribiendo y recitando mi experiencia, contando los días que me quedan, porque deben saber, que lo que hay allí, no es utopía ni quimera, solo un pedacito, de  vida eterna.


              

viernes, 27 de julio de 2018

SUSURROS (ENTRE ALMOHADAS)

MIRA EL VÍDEO AQUÍ: https://www.youtube.com/watch?v=R7Gdwp1_9jQ&feature=youtu.be



              Acuéstate conmigo, deja que mi sábana envuelva tu noche y hablemos, entre almohadas. MI amor, ¿Cómo fue tu día?¿Escuchaste alguna melodía? Sé que estás cansada, relájate, no te quiero aburrir con mis palabras, solo deseo tocarte y dejar que mis caricias, sean las que hablen. Mira mis labios, compréndelos porque quieren besar tu cara, escucha mis dedos porque atrevidos se entrelazan en tus cabellos, coge mi mano y enséñale lo que de ti, es lo más bello. No hay distancia, sientes mi fragancia, cierras los ojos y es mi aliento quien besa tus pestañas, abre tu boca, te huelo toda, me regalas tímida una mirada y le pido al sueño que esta noche, te posea entre mis almohadas.
             Mi amor, ¿Cómo te sientes? Te veo diferente, más bella, hermosa y ansiosa. Te explica la mirada, tu piel respira calma, sabes que tu boca es deseada, que tu cuerpo está desnudo bajo mis sábanas, que quiero, robarte el alma. Esta noche escribiremos un libro, un pequeño diario, un cuento que un día recordaremos como legado. Nos amaremos sobre hojas hechas con alas de mariposas,  entre esas tapas duras como el manto de la Luna, en el índice perfecto que no tiene espacios ni tiempo y en ese epílogo, que jamás acabaremos. Atrévete, quiero hacerlo, vístete en el profundo deseo con labios de verano y pausa de invierno, abre el libro, deja que el sentimiento rompa todo lo blanco, que la emoción recite su tilde y que tu corazón, lata fuerte en mi sangre.  Empápate en mis tintas porque ya están listas,  para escribir la poesía, que merece tu alma.
             ¡Mira! La Luna abrió nuestra ventana, las estrellas casi la tocan, te siento húmeda, divina y dichosa, cautivadora, sensual y esa musa que solo mi mente evoca. Observa las nubes, cambian sus formas, mira el cielo, su color es diferente, escucha el grito del viento y entenderás que ya no silba en las esquinas del miedo, porque el abrazo es perfecto, un sudor se pega inquieto, el deseo está enfermo y la pasión gime, nuestras locuras en celo. Dame tu mano, quita la sábana de mi cuerpo, desboca tu ansia,  siénteme tierno, calcula el tiempo y recórreme, despacito, en silencio. Esa caricia es la que quiero, la que necesito dentro, la que explica el sabor de este fuego, la que encoge mi ego y expande al hombre que cargo y que ahora sobre ti, del pecado libero.
           ¡Ven! Deja que el abrazo sea eterno, que la cama se vista de cielo, la palabra de verso, que el sentimiento nade tierno y que cada beso explique, el profundo deseo que por ti tengo. Sacude mi alma porque abriré la tuya hasta que su luz embriague la Luna, entra en mi corazón porque de ti ya llené su memoria, ámame tan fuerte que el amor sea poeta y nos escriba su pureza, poséeme tan dentro que no haya poro que no pruebe tu beso, acaríciame entero porque soy de carne y hueso… y para ti, entre almohadas, un libro abierto.


              

miércoles, 25 de julio de 2018

ARTE

MIRA EL VÍDEO AQUÍ: https://www.youtube.com/watch?v=E7cUCqJ4KMI


          
                  ¡Arte! Libido de la conciencia cuando siente y se expande, reverberación de colores en cascada,  explicación última de un sentimiento creado, mar de oro, don y tesoro, historia y siempre memoria. Persiste, no tiene tiempo, se muestra eterno, absorbe nuestras emociones, deshebra los sentidos, nuestros colores y también el trazo de las palabras, cuando en su riqueza explican, lo que siente el alma.
                  Existe cuando la escultura es pintada, el lienzo escrito, la música recitada y la poesía cantada, cuando el pincel resbala, la fotografía traza, una mirada señala, y sobretodo existe, cuando de él, una emoción emana. Existe cuando desde la obra entras al artista, cuando desde tu vida explicas lo que sentía,  cuando eres capaz de mojarte en aquellos sudores, que la crearon un día.
                  Es arte, tú lo haces parte, permites que traspase,  que cada instante se reinvente en diferentes miradas, que permanezca, que te saboree y lo huelas, que sea perfecto en cada una de sus letras, entre tintas, de óleos, en mármol esculpido, entre las notas de ochenta y ocho teclas, en la piel de un deseo tatuado o en el revelado de un ácido muy inspirado. El arte es el amor plasmado para ser trascendido por el éter del espacio, es la emoción cuando sublime se atreve a interpretarlo, es clímax cuando se consigue y orgasmo del alma cuando logras penetrarlo.
                 Explota su legado, por centurias guardado, la música cambia soportes, los lienzos son cuidados y venerados, la esculpida piedra mimada y entre vitrinas conservada, el libro se mantiene firme y en nuevas virtualidades nada. El tatuaje camina sudado y vivido, esperando que alguien lea su mensaje atrevido y la naturaleza, esa madre perfecta,  que en cada uno de sus pétalos nos enseña, que también, de arte está hecha.
                De él somos linaje, creadores escogidos por la Gran Fuente de nuestro destino. Mendigos, proxenetas y vagabundos de emociones. Ladrones, plebeyos, buscadores y cómplices de sentimientos y errores. Amantes imperfectos, jueces de un arte que no entendemos, seres a los que enseñaron que una lágrima no es válida si no huele a dinero. Somos lo que quieren que seamos, nuestra vida han ganado y quizás sea el arte, el único vehículo que nos enseñe a dónde vamos y también, las espinas del camino andado.
               Mira lejos porque la naturaleza es el arte perfecto, toda se regenera, es parte del no tiempo. En ella la emoción es serena, las humedades siempre tersas, los colores respiran letras, la escultura su curva y su rima, la poesía su tilde y su coma, el óleo su lienzo y la música se expande continua, en el dulce pentagrama eterno. Eres artista, demuéstralo en tu caricia, cada día, sobre la piel elegida, cada noche, en el abrazo hermoso, en el sentimiento del gozo, entre las miradas del placer, con los besos de tus óleos. Sublimina tu ser, abre el tercer ojo y verás como una luz se convierte en pincel, la emoción en un don maravilloso, el sentimiento en algo más que un deseo vigoroso y sentirás como  el corazón dejará de ser un simple órgano y el alma fluirá en sangre, por cada uno de tus poros. Eres arte, una creación natural, de la Fuente una copia perfecta, con alma de poeta, pintada con óleos de mil estrellas, cantada por ángeles con la música más bella,  esculpida de una estelar piedra y amada por ese Ser primero, que vive en ella.




martes, 24 de julio de 2018

LUNA

MIRA EL VÍDEO AQUÍ: https://www.youtube.com/watch?v=LTiIK9spoCc&feature=youtu.be



                   En la mirada sentía su distancia, era el viento quien me empapaba de su reflejo, en el tiempo era ella quien cubría todo mi pensamiento, en el espacio no había nada que pusiera en duda, la fusión de nuestros alientos. Era mi Luna, esa hada que mi corazón deslumbra, ese ser esotérico que llena de formas cada verso en mis comisuras, ese pequeño beso de Universo tan lleno de música en mi boca, ese tímido sentimiento que jamás quiere, que vea una luz, en la cara oculta de su sombra.
                   ¡Luna! Yo sé que en ti vive la vibración más alta, la frecuencia más osada, esa caricia a la que aspira el alma, el pergamino de nuestra historia y también, el divino éter de la infinita memoria. Estás llena de respuestas,  de cráteres como pintados por un poeta, de polvo que cada noche le robas a las estrellas, de una tristeza tan grande, que ya tu corazón hace años, que casi no late. Eres satélite y vigilante, controlas ritmos y a tu antojo mareas haces y deshaces, también tienes copias de nuestras llaves, eres un  sereno errante y del romance, ese testigo a veces ciego, pero siempre con talante.
                   Inventas sombras sobre blanco y colores en tu manto, robas boreales auroras,  desvistes a los cometas de sus colas, bailas tangos en el centro del huracán y  dulces valses cuando la orquesta toca, la música de los ángeles. Eres mujer traviesa,   del mar tomas su espejo, en él te peinas, del viento su caricia y te consientes, del desierto la duna más pequeña y en su masaje, perversa te sientes.  Le pides pedacitos de sal a cualquier arena, exfolias tu piel, para que siempre la muestres tierna. Te canta la sirena, te baila el bufón, una estrella cerquita te destella, te recita el juglar y cuando ama, te escribe el poeta.
                  Lloras porque nos ves caminando en la nada, con ilusiones enseñadas y vacíos en las manos, con sueños a veces permitidos y palabras, que pocas veces expresan, el valor del alma. Esa alma que tú sabes de donde ha nacido, su verdadero camino, esa explicación que lleva dentro, del profundo y eterno divino, esa partecita de la Gran Fuente sometida al olvido, por ser lejana y de nosotros, indiferente. Lloras porque de tu cuna fuimos robados, no hubo tiempo de aprender esa canción que nos pegaba a tu regazo, ya tus ubres se han secado y la cicatriz del parto, bajo tu vientre se abre cada vez que aprendes, lo que queda del humano. De lejos nos ves perdidos sin que nada ni nadie te explique lo sucedido. Nos miras triste en los gemidos contenidos, en los sueños suprimidos, en los egoísmos consentidos y en el fango social, en el que estamos hundidos.
                 Pero también ríes, abres de luz tus ojos, nos muestras de tus mejillas, los hoyos, de tus labios esas grietas que expanden tu dulzura hasta las estrellas. Sonríes cuando la emoción siente, cuando el sentimiento brota, gota a gota, las miradas hablan prosa, los besos son de verso, las caricias de mariposa, el sudor huele a miel de rosas y el humano se convierte, en otra cosa. Vibramos alto en el abrazo, la frecuencia es perfecta y nos fundimos en tí, como polvo de estrellas. Es la única manera, el amor a ti nos acerca, nos saca de la aspereza, de la ignorancia, nos enseña que tenemos alma, que en este encierro hay lodo en las aceras,  centauros que vigilan cada puerta y seres,  que nos mandan, con reptiles cabezas. Del Universo eres danza, en tu movimiento lloran nuestras carencias, en tu contorsión nuestros miedos, en tu cadencia esa parte del gran laberinto que todos llevamos dentro, ese laberinto del que solo tú, tienes la salida para sacarnos de este infierno. Solo el amor como seres de luz nos explica y  tú, Luna, hace siglos, que dibujaste en el espíritu del Universo, el camino de nuestra huída.
                  


ENTRE TÚ Y YO.(VÍDEO)

lunes, 23 de julio de 2018

LÍMITES.

MIRA EL VÍDEO AQUÍ: https://www.youtube.com/watch?v=uEFsUHoNuks&feature=youtu.be



     
               Piensas que no puedes, que intentarlo es miedo, que si te atreves y no lo consigues cargarás culpa, que ya tienes bastantes en tu memoria y que el fracaso, quizás, sea parte de tu historia. El error nos explica, como raza, como entes, como razón de vida, como el único camino en nuestro aprendizaje. El límite no existe, el poder eres tú, el miedo es enseñado y las culpas, un extraño legado que día con día alimentamos, para que nuestros sueños se queden en aquel niño del pasado.
               Mira al pez cuando es pescado, en la red da coletazos, se siente atrapado, no puede salir de ese enredo fabricado. Quiere y no puede, tiene miedo y una gran culpa por haber caído en el engaño. Quizás el error explique su evolución porque en él mueren más  que por viejos y ancianos. Te pregunto: ¿No te recuerda algo?
               En esa red caímos hace mucho tiempo, en ella vivimos atrapados, entre negatividades, miedos y culpas, solo esperando que alguien la estire, la recoja toda y dejemos de respirar ese aire, que tan poquito oxígeno nos otorga. Fíjate en la sociedad, en esa que vives y en la que nada es diferente, poco cambia, las reglas son persistentes, la presión latente y el consciente del ente, explicado como parte de un poder demasiado envolvente. Un poder que no te da salidas, que te explica cómo no eres, ese que te recuerda siempre que no puedes, el que te educa para que no pienses, el que no es distinto y en el que incluso quien gobierna, no es, como tu crees.
              Vivimos entre  “verdades” impuestas por la ciencia, la religión, políticos y sociales creencias, por gobiernos, los grandes medios, sacerdotes y logias que esconden sus manos para que no veamos en ellas, las líneas de un destino, por ellos controlado. Vivimos en un límite creado, artificial, consentido y nos sentimos cómodos: en el trabajo, la rutina, la telenovela y esos votos, mal explicados, siempre amañados y nada democráticos. Sentimos que esto es lo que merecemos, luchamos por ajenos sueños, mientras los nuestros siempre están en dique seco, nos conformamos con las migajas de un lejano Universo y conservamos nuestra energía solo para llenarnos de dudas, miedos y extrañas culpas. Este es el verdadero límite, el que nosotros creamos en el consentimiento, el que nos tiene atrapados en esa red, el que nos recuerda cada día que mañana, todo será parte del mismo engaño.
              Atrévete a conocerte y verás que sí puedes, que puedes ser diferente, pensar distinto, crecer sin límites, cambiar el subconsciente donde están grabados los miedos, las culpas, las negatividades, esos vicios que nos mantienen atrapados en la red de los deshechos, esas enseñanzas impuestas y que limitan nuestros derechos. Aprende, sé autodidacta porque el maestro lo tienes dentro, nadie te enseñará cómo hablarle, solo tú puedes escucharlo, solo tú, tienes el poder para abrazarlo. Entenderás que eres muy diferente a como te han explicado, sabrás de dónde vienes, cual debe ser tu legado, a dónde vas y porque hasta aquí has llegado. Respírate,  en ti vive esa Luz que te ayudará a conocer tu ser, ese ser que debes entender de una vez, no fue hecho para esto, sino para mucho más que vivir atrapado, en la red de los deshechos. No medites, medítate. No duermas, suéñate. No consientas, vive. No tengas límites, apréndete.


domingo, 22 de julio de 2018

RECUERDOS.

MIRA EL VÍDEO AQUÍ: https://www.youtube.com/watch?v=bww4_6UUm7Y&feature=youtu.be



               Hoy tuve un recuerdo. ¡Sí! el amanecer estaba recién hecho, el rocío apenas pegado a mi ventana, un pajarito cantaba su rama y de reojo me miraba, mi almohada por fin descansaba y las sábanas envidiaban un aire que ya olía a ese café, que solo se tuesta desde los granos de la añoranza. Recordé un beso, un abrazo tierno, un “te amo” sincero, ese día que decidí darme entero, la desnudez de una mujer que fotografié y que todavía pinta mis anhelos. Recordé aquellas travesuras del niño que traigo dentro, a un amigo que sentía eterno, a un colegio que olía a tizas, a cortos recreos y a curas, en aquella época, todavía plebeyos. Recordé instantes, flashes, momentos de angustias, la muerte de mi madre, el nacimiento de mis hijos, el descanso plácido de mi padre, a una mujer, a otra y a la última, a tantos paisajes, a tantas paredes que a mi soledad han gritado, a tantos años que yacen perdidos, en cualquier espacio.
               Despacio levanté mi cara, el vapor del café mis gafas empañaban, en mi interior perdí la mirada, apreté puños, solté una lagrima, afiné mis oídos y con atención escuché una voz que me aconsejaba. No sabía de dónde venía, allí no había nadie ni nada, solo el pedazo de silencio que la naturaleza te deja, ese pequeño nervio que sobre ti el Universo deshebra, ese azul, que dibuja el cielo como holograma perfecto de nuestra existencia. Me dijo que llorara el recuerdo, que lo desbaratara, que de él recogiera lo bueno, que lo archivara, que lo hiciera efímero y después, que con ganas, lo olvidara. Era explicación de lo vivido para ser aprendido, no tatuado ni con fuego escrito, ese espacio tenía que quedar en blanco, el subconsciente merece otro trato, no lo llenes de pasado, no llores toda tu vida porque no dejarás lugar, para que amanezca mañana ni al amor, una silla en tu alma.
               Vibraron las preguntas, nadie me contestaba,  mi corazón se llenaba de rabia, tanto silencio me abrazaba inquieto…¿Por qué no recordar aquel primer amor, su beso tan intenso, esa lágrima que de hombre sentí en el orgasmo de mi amada, ese gemido que me abrazaba, único, pintado en caricias y tan sincero que todo mi cuerpo temblaba? ¿Por qué? ¿Por qué no recordar la traición cuando el alba apenas despuntaba, aquella nota que en la mesita de noche se despedía sin decir nada, aquellos momentos en que mis entrañas se arrugaban como papeles, sin ortografía en las palabras? ¿Por qué? ¿Por qué no recordar mis pedazos de felicidad, las sonrisas mirando al mar, aquel coche donde robé una virginidad, o aquella película, donde en la oscuridad aprendí, a sentir mi humedad? ¿Por qué?
               Mi corazón empezó a latir con fuerza, una luz me atravesó desde la coronilla hasta el fondo de mis piernas, el cielo cambió su color, el rocío de mi ventana se despegó, llegó un trueno, enfrente de mi se sentó y me habló: “¿Quieres quedarte en esos recuerdos?, ¿Quieres que ese primer beso sea el único, el único que alcance tu anhelo? ¿Quieres caminar toda tu vida entre las miradas de tus abuelos, de tus padres o quizás entre las de tus hijos? ¿Quieres que aquel orgasmo sea el único por ti consentido, que aquellas caricias te limiten porque crees que jamás volverás a sentirlas, que aquellos pedacitos de felicidad sean los únicos que por tan cortos y vividos, tapen con un dedo, todo lo que tiene para ti el destino o que aquellas sonrisas, no puedas convertirlas en carcajadas exquisitas? A veces el recuerdo tapa, limita, encoge el alma y el corazón debilita. A veces llora tanto que ahoga la esperanza, te conforma y ya no esperas nada, te llena de miedos, te dice que eso es todo, que en tus manos jamás tendrás ese destilado de puro oro, que un día fue maná y que ahí está, solo esperando que abras la boca y pinte de otros colores tu aura. Abre tu mundo, expande alma, libera espíritu y vuelve a vivir. Mira lejos, tan lejos que puedas escribir como empezará la siguiente alba, tan lejos que cuando quieras noche no abraces nostalgias sino cada estrella que suda en la piel de tu amada, tan lejos, que tus recuerdos solo sean un apóstrofe, en el silencio de aquel mar que ahora, yace en calma.
               Llegó el rayo, se llevó su trueno, una estrella se vistió como espía, hecha de Luna parecía, cambió de color el cielo, el café a otros granos olía y vi como un fuerte viento estampó de par en par la ventana. Mi disfraz era viejo, llegó el torbellino y se atrevió de lleno, arrancó la nostalgia de mi cuerpo, un rencor al escondido deseo, las telarañas de mis angosturas, los nervios de mis dudas, el cáliz que cada día tragaba de mis miedos, esa melancolía que de inseguridad llenaba mi vida y ese temblor que explicaba cada uno de mis días. Me quedé desnudo enfrente de lo eterno, llegó la Luna, me cubrió con su velo, sentí entero el Universo, cada vello erizó su pelo, un sudor me recorrió limpio y nuevo, una luz me cegó…era el destino que ahora estaba blanco, hecho con papel divino, sin recuerdos, solo con lo aprendido, esperando que por mí, ahora sí, fuera bien escrito.



            

AMOR ASTRAL (VÍDEO)

MIRA EL VÍDEO AQUI: https://www.youtube.com/watch?v=6hYRTIWi7S8&list=PL6u2tTicFWlUBtn6XWOAWsFKRyqY9HBTE&index=2




               El giro es brusco, el estruendo me llena, sale el alma de mi cuerpo, viajo tan lejos como me lleve el viento, cruzo mares, me reflejo en nieves, sigo cauces y desde arriba veo el enredo del venado en su serpiente, el dulce sifón de la ballena, dos ocasos cuando sus horizontes penetran y un amanecer que jamás creía que existiera.  ¡Sí!  Viajo lejos, donde me da la gana, el cordón no se tensa, la libertad es inmensa… ¡Voy por ti! ¡Te haré el amor! Vencí la paciencia, el ansia ya no es eterna, estás cerca, te huelo fresca, lista, como sonrisa hecha melodía a punto de ser besada, por mi poesía.
               Entro a tu casa, sé que sientes que algo pasa, tu mirada se pierde en la nada, esa nada que te ve desde la ventana, esa energía que destella en tu noche como pequeña luz de día. Te sientes extraña, de la cama retiras despacito la colcha, la sábana, acaricias tu almohada y de la mesita de noche prendes una pequeña lámpara. Te siento triste, un poco cansada, una añoranza se resquebraja. Parece como si un recuerdo te abrazara lento y sin pausa, como si me necesitaras tanto, como si el presentimiento por detrás te respirara, como si supieras que pronto serías amada. Entras al baño y veo como te desmaquillas, quitas con delicadeza tus arracadas, con suavidad tus dientes enjuagas, deslizas tu blusa, el sostén lo dejas a un lado y con ansia rascas esa marca en tu espalda. Tus manos te abrazan, bajas la cremallera, te quitas la falda, tus dedos acarician y con suavidad, caen tus bragas. De tus pies las sacas, ya el agua caliente el espejo empaña, disimulas miradas y esta vez cierras la puerta porque sientes que algo pasa. Resbala el jabón, por tus cabellos, en tu cara, por el cuello y entre tus senos, en tu vientre, entre tus muslos, por las piernas y en tus pies, por entre los dedos. Es la caricia del amor cuando es pleno, esa caricia que recorre una pompa de jabón y que un hombre quisiera tener entre sus dedos, esa caricia que viaja húmeda, que no tiene miedo, que escribe versos, que besa sueños y anhelos. Te hablo tierno, con la energía que me dejó el viento, con ese aliento que en mi astral huele a sentimiento, con esas palabras que son pensadas y en el plasma trasportadas. No me oyes pero sé que me sientes, sales de la ducha, hueles la toalla, el olor es diferente, algo la emana, de repente me imaginas, sabes que cerca me tienes, dudas, abres la puerta y miras tu cama, con deseo y un silencio ausente de nada. Te sigo hablando, deja que de la Luna sea  rayo, ese reflejo que me encarne a tu lado, esas gotitas de luz que te permitan ver mi cuerpo, el latido de mi corazón y la membrana de mi alma cuando te muestre el color de mi halo.
             Sé que me escuchas, tiras la toalla, divina y desnuda, esta vez no hay pijama, ni prenda ni excusa que tape nada, solo una delgada sábana. De reojo miras tu cama, te atreves y abres la ventana, la Luna se muestra toda, su reflejo te ama, respiras hondo ese aire, ese polvo que las estrellas nos regalan, ese canto del grillo que te dice que la noche, será la más larga. El astral me sobrecoge, entiendo que es hora, viajo lejos ¡Sí! A la primera estrella y le robo su destello, a la quinta densidad y me lleno de cielo, camino por siete lunas, a cada una le quito su velo para que mi piel absorba todas sus delicias y sedas, junto reflejos y le pido al más atrevido de los cometas que me lleve allí, donde tu ventana sigue abierta.  Tu espera es dulce, la imaginación crea fantasía, el cuento una leyenda y cada letra pensada, una intensa poesía que ya escribe tu mirada, porque sabes que de mi amor serás poseída. Soy luz, un cuerpo astral lleno de energía, encarnado en rayo de Luna, me miras, te miro, el reflejo es intenso, la sábana se quita, la pasión solicita, el deseo vibra, el sentimiento abraza y como energía aprendida, como pompa de jabón, te hago el amor en el fondo de tu alma, por tus cabellos, en tu cara, por el cuello y entre tus senos, en tu vientre, entre tus muslos, por las piernas y en tus pies, por entre los dedos. La noche es larga, muy larga, le compré al amanecer su alba, mi energía no se acaba. He visto tu astral, algo le ha preguntado a mi alma, siento que sale de tu cuerpo, te pido la mano… ¡Vámonos! ¡Hagamos el amor! ¡Mojemos Universos! Rebocémonos en nieve, en arena de dunas, en sales de cualquier mar, entre las lianas de cada selva, en las playas de un nuevo planeta, en las puntas de una estrella y compremos cada cráter de Luna, tendamos una cama eterna y besémonos sabiendo que el tiempo, jamás se acaba y  que en nuestro amor, nunca se hará viejo.



              

UN NUEVO AMANECER (v).




       Hoy dormiré, abrazaré con fuerza mi almohada y sentiré la profundidad de mi noche. En mi sueño atravesaré los muros de la intolerancia, navegaré a través de la verdad y abriré los puños de la rabia para arrancar un nuevo amanecer en mi vida.
       Sonreiré, acariciaré el alba, arrodillaré mis piernas al Creador y tomaré el último café amargo en este amanecer tan aciago. Enterraré los recuerdos en el primer viento que se asome por mi ventana, pintaré en el vaho de los cristales mis deseos y vestiré de nuevas palabras, el ansia por encontrar, el origen de mi ancestro.
       Sacudiré mis cobijas de las tradiciones impuestas y guardaré las aprendidas con amor. Llenaré mis alacenas de calidad y dejaré que los fuegos artificiales destruyan toda maldad, pensaré mejor y seré pleno, llenaré mis sudores de chocolates y vainillas, de fresas y moras silvestres dejaré que mis labios absorban sus humedades, que mi boca se llene de tanto sabor y así, también besaré mejor.
       Guardaré la melancolía vivida por si alguna vez necesito llorar en ella, guardaré la música de mis sentimientos por si algún día requiero de sus audífonos, guardaré la poesía de mi alma porque ella es el gran archivo le enseñaré a la experiencia que también existe el olvido y guardaré lo vivido, para aprender y mostrárselo al divino.
       Y en mi silencio prometo crecer, crecer y crecer hasta que los dedos alcancen el cielo de mis padres, el de mis abuelos y el de mis queridos poetas que siempre creyeron en la utopía que yo creo. Sacudiré miedos y venceré demonios. Sentirán la templanza de mi acero las envidias, los odios y los rencores. Llenaré de versos mis mundos y desvaneceré sombras, conquistaré corazones y escribiré en las almas que abiertas, respiren memorias. Fundiré Universos, quemaré estrellas y si hace falta, a la gran Fuente pediré, una nueva alma. Quiero ver la cuna de donde mi espíritu emana, allí donde mi conciencia era sana, dónde el pensamiento es parido por el divino, dónde la densidad camina en el décimo piso…dónde el nuevo amanecer es leído en el libro del infinito, porque siempre ahí, estuvo escrito.