viernes, 19 de mayo de 2017

ATARDECER EN ITACA...


               Baila abrazado el árbol a sus hojas, el ambiente escucha silencio y respira despacito el dulce atardecer. Gime el horizonte la última copulación del Sol, despierta el grillo y ya duerme el gallo, enjuaga salivas el lobo esperando su Luna y espanta lagañas el búho en su tronco.
               Relata el romanticismo bellos recuerdos entre los dedos de viejos amantes, mueve el pelícano con sus reclamos el viento del molino y llora el mar, porque ya siente frío. Convulsiona el cielo su cambio de color, arrecia sus fortalezas el viento y la Tierra humedece su piel.
               Desnudan almas los enamorados y vive la poesía el incipiente erotismo. Y llega quedito el murmullo, ese vaivén de burbujas que navegan por la sangre y salpican deseo en el corazón. Se pega rojo el cielo a su mar, despunta luna el horizonte y caen sábanas de seda sobre cada nube. Sonroja el pensamiento su imaginación, fluye la densa emoción y camina despacito el instinto de un placer esperado.
               Se llena el atardecer y el Sol dibuja poco a poco su ocaso. El sueño pinta utopía en itaca y tu desnudez emerge de mi mar: Linda y suave, tierna y mojada, sublime y preciosa…Enredados cabellos que gritan gotas de sal, sudor de ángel que huele a ola y espuma, espejo de piel que doras mi arena en tu caminar. Sueño de mujer hecho de tentación y miel que ya perviertes la temblorosa ansiedad de mi cuerpo. Intensa crema de exóticos licores, saliva aterciopelada en almíbar de mar que derramas en tus labios y empapas la garganta de mi pasión.
               Escriben erotismo tus muslos y entre ellos me deslizo, tu escalofrío desafía mi oxígeno, gime el viento en tu boca y exhibe vigor el erecto poder, untado en tu excitante lubricación de mujer. Sufre el espasmo su control, resplandece el faro y guía las pisadas de las últimas sombras, avanza el mar en su marea y se entibia la arena cuando reboza nuestros cuerpos. Respira agua el cangrejo y se abren las almejas, ya las caricias penetran y los besos absorben alma…Dulce atardecer en Itaca que desatas las primeras lujurias, dulce atardecer que escribes el principio de nuestra noche, preciosa poesía que conviertes utopía, en abrazo de ángel.