miércoles, 24 de mayo de 2017

MUJERES, VAMPIROS Y OTRAS BELLEZAS...(PARTE 2)


                  Tierno lloraba y suspiraba. Tierno se preguntaba y esperaba. Tierno sabía lo que quería y no se atrevía… Tierno era noble, quizás distante, quizás diferente.

                  Era especial y él lo sabía. Jamás había amado, jamás el sueño humedeció una estampa de amor, jamás una caricia dejó huella en su cuerpo. Pero debía conocerse, debía intentarlo, debía ser lo que sentía y debía probarlo. Vivir por alguien no es lo mismo que vivir por ti, porque vivir sintiendo alguien, no es lo mismo que sentirte y porque vivir la emoción de que alguien te ame no es lo mismo que sentir la poesía de un soñado amor. Y Tierno sabía eso, lo sentía y debía escribirlo en su vida.

                   Amaneció y buscó, caminó y profundo respiró. Primera esquina, primer bar, primera cantina, primera opción: Suelta la puerta su arrogancia y cierra sus pétalos la madera, pide un trago y la miradas caen. Huele el alcohol y canta la dulce rockola por unos centavos. Desarma el cielo el silencio, cae el humo de los cigarros y se nubla la barra. Cae el vaso y rompe consistencia, se llena el cenicero y llega el ansiado aperitivo. Brincan las aceitunas en su pequeño plato, se relamen los boquerones en su vinagreta y sienten escozor las patatas en su brava salsa. Tierno busca. La más bella pone una mano en su pierna, los feos miran. Recela el infierno y llora el cielo. El pecado sigue virgen y tiembla el miedo. Tierno se atreve y en su pregunta, encuentra opción. Le dijo que “sí”. Hoy tendrá mujer para amar. Suena el trueno, duerme eléctrica la ansiedad, pica el boquerón en su lengua e invita otra copa. Se vacía la cantina, reclama su pago el cantinero y Tierno derrocha. Él sabe que su sangre es dulce y ella a él está pegada, lo que ella no sabe es que también su sangre, ya es vicio para Tierno.

                   Llega el “chulo” de turno. Bien parecido, gimnasio forjado y carnosos labios. Pide su cuota, la bella asiente y Tierno pregunta. Coinciden las respuestas. La mano de Tierno abraza al Chulo, recorre su espalda y eriza su trasero. La dádiva es doble. El trío está completo, la habitación reservada y el destino escrito. Pide su opción en el Motel, jacuzzi, cama de agua, champagne y fresas. Tierno estaba listo… Por fin su vida, amaría a un hombre y a una mujer… (continuará)