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lunes, 3 de julio de 2017

AMANECE EL AMOR...


                   Amanece el amor, suave y cálido, vestido de escalofríos y cosquillas, vacío en el vientre y latido del corazón, de perdida razón y obstinado sentimiento, de brazos posesivos y fija mirada.
                   Amanece la vida y la naturaleza, inventa sus cuentos. Sufre el pez por convertir una gota de agua en su oxígeno, pregunta el pajarito para qué sirven sus alas y un manotazo de viento le responde. Ya el rocío besa en cada hoja y en cada flor, ya el cielo decidió su color y la Luna su velo…Y antes  de que la inteligencia fuera creada, se creó el sentimiento…Y antes de que el hombre fuera creado, se creó la ternura…Y antes de que el primer árbol envejeciera, se creó el deseo…Y antes de que se creara el Tiempo, se creó la eternidad…Y antes de que la distancia explicara espacio, se creó el Amor.
                  Amanece el amor, callado y escondido, juglar entre versos  y cantares, atrevido poeta dador de rimas, mágica chistera en la sorpresa y sublime tristeza en el abandono, gran hacedor de ilusiones y perverso ladrón de sueños.
                  Amanece emoción en el nido y un ángel lo guarda entre sus alas. Llega el sentimiento y revolotea sobre él, la ternura. Despacito, escribe poesía el deseo mientras la pasión detiene el aire de la nostalgia. Patina en su pentagrama la música por no llenarse de melancolía y un latido, espera paciente por empezar a vibrar. Cierra los ojos el cielo y siente, enrojece el Sol su celofán y empieza  a desnudarse la Luna. El horizonte se separa del mar y llega al nido con cien arcoíris, llora la estrella más vieja un añejo anhelo y la más nueva, destella un milagro… El Amor ha nacido.  Se ordena el caos, la mujer y el hombre son creados, por primera vez la poesía abre su libro y el sentimiento deja el nido y escribe en sus almas. El deseo empieza a vivir en sus miradas, la ternura inventa la primera caricia, la música esboza una canción y el recuerdo del momento, copia cada uno de sus acordes. Regresa el horizonte, pega cielo y mar, en su fina línea deja que el infinito arañe su intensidad y en él, siembra la esperanza de un sueño…Y un latido, empieza a vibrar.
                  Amanece el amor, limpio y sensible, amable y elegante, sensual y sincero. En sus artes, pinta vidas, esculpe sentires y escribe miradas. En sus anhelos, es fábrica de ilusiones, mercado de conocimientos y forjador de sueños. En sus virtudes no hay religiones, sexos ni razas. En sus defectos no hay lágrimas, solo compasión por no entenderlo, no hay abandono, solo ignorancia y no hay tristeza, solo su ausencia.
                 Amanece el Amor, amanece Vida, amanece Tierra…Amanece, sabor a café.