sábado, 5 de marzo de 2016

RELÁMPAGO

RELÀMPAGO.............................................................
Fuè un instante y todo se iluminò.....De repente sentì mis fracasos y vi su mano...De pronto me llenè de angustia pero sentì placer, recordè làgrimas y me fotografiè en locas sonrisas...Sumido en ese caos leì el dibujo de mis poesìas...Sentado en el cuarto oscuro de la Historia percibì tenues luces de paisajes que entrelazaban envidias, orgullos y esperanzas...Y ahì estaba su mano.
No podìa abrir mis ojos pero lo sentìa todo. No eran palabras, eran sentimientos. No eran realidades, eran emociones....Y en un segundo se alborotò el mundo con el profundo silencio del relàmpago...Y entonces no estaba solo. Las imàgenes pervertìan mi mente porque màs que un sueño lo que estaba viviendo era la pesadilla de mis recuerdos...Y ahì estaba su mano.
La Historia escupiò sus visceras en el limbo...Y ahì estaban amigos, conocidos y hasta vecinos...Y abrazaba cuerpos de mujeres que escribieron en mi corazòn...Y en su desnudez, reconocìa cada una de ellas y en cada una sentì lo que sentìa y asì se humedeciò mi cuerpo...Una tras otra con sus pasiones y sus defectos, con sus caricias y sus desprecios...A cada una volvì a tenerla en mi abrazo, a cada una compartì otra vez mi deseo...A cada una recordè...A cada una besè y en el èxtasis me perdì...Y ahì estaba su mano.
Y tambièn estaban mis padres y en sus palabras recitaban educaciones y principios que quizàs ya olvidè pero que ahora en la memoria me dan la oportunidad de renacer.
Y sentì miedo...Pero ese segundo seguìa latiendo con intensidad en mis entrañas...Y vi a mis maestros enseñàndome todo lo que me podìan enseñar y en esa locura saludè los "buenos dìas" a vecinos, escuchè al sereno cerrar calles y al cartero entregar malas noticias...Y ahì estaba su mano.
Y el relàmpago cesò... Y quise cerrar el momento antes de que llegara el ensordecedor Trueno pero no pude porque ahì ya no estaba su mano...Ahì estaba Èl...Tomò la desvanecida luminosidad del rayo, lo llenò de energìa y lo deposito en mi corazòn: El miedo cesò y el Trueno viviò en mi alma por siempre.
Gracias.