martes, 26 de julio de 2016

MIENTRAS DORMÍAS...


          Poco a poco me acerqué y consentiste. Susurré un anhelo, conversé con el viento y en tu cielo despejó nubes. Te expliqué un nuevo paisaje, desterré dudas y ese viejo enfado se fue en el tren del olvido. Imaginamos un guiño de nuestra luna y apagamos el rencor.

          Vestí de besos tu cuerpo, recorrí con mis ojos tu espalda y en ella mis manos escribieron poesía. Dejé que mis labios enredaran de amor tus cabellos, dejé que mis mejillas abrazaran las tuyas y en el deseo dejé que mis dedos acariciaran tus pechos.

           Llené de ternura tus pies y viajé por tus piernas hasta la humedad de tu pasión, reinventé cariño y me hundí en tu nido. Jugó mi lengua y el éxtasis ensordeció mis sentidos, jugaron mis pasiones por los escondites de tu piel y enmudeció el silencio.

          Excitación de mujer  que perviertes los más profundos olores de mi erotismo, intensa sensualidad que arrancas los pecados de mis infiernos, corazón que eyaculas amor por cada uno de los poros de tu piel…Miel de mieles que pegas tu perpetua fragancia en mi memoria.


          Tenue y suave contorsión entre las sábanas de nuestra noche, abrazo agónico en tu almohada…Sueño vencido entre mis brazos. Gemido intenso, suspiro sincero que escribe tu aliento en mi boca, relajación sublime y caricia de luna que cierra el abrazo de nuestras miradas.