sábado, 23 de julio de 2016

SALÍ DE TU VIDA


           Fingiré en la melancolía y escucharé sublimes músicas, cerraré mis ojos y dejaré que tu sombra camine a través de mi reflejo, cortaré las yemas de mis dedos y nunca sabrán que esas caricias eran mías. Hundiré mis pies en la dulce arena del olvido y dejaré que tu mar borre por siempre mis huellas, quemaré una por una las letras que mi poesía escribió en ti y así la esencia de mi alma, podrá renacer en otro corazón.
           Sé que vigilarás de cerca mi luna, pero tu mirada jamás la verá palidecer. Sé que un día quizás tus versos se llenen otra vez de amor, pero nunca erizarás tu espalda en otras manos. Sé que un día sentirás frío, ese frió que rasguña la falta de cariño…Y ese día, cuando tiembles en tu escalofrío, recordarás mis abrazos.
           Te subiste a un tren que va a “ninguna parte” y en sus estaciones fuiste dejando pedazos de tu vida, sin darte cuenta que perdiste el poco valor que tenías y ahora tu historia, está vacía. Te  subiste a las enredaderas del falso glamour que basa su orgullo en el “qué dirán”, bajaste a las profundidades de tus infiernos para ver cómo se queman los sentimientos que en ti sembraron tus padres y en tu consentida ceguedad apartaste de tu vida la ternura que solo los ángeles saben alimentar.

          Salí de tu vida…Me fui, porque necesito cariño, porque mi alma vive de la ternura, porque mis manos necesitan tocar caricias, porque mis ojos ya no escuchaban tus miradas, porque mis dedos necesitan la tinta del amor para escribir poesía.