lunes, 25 de julio de 2016

NO LLORES...


         No llores pues seguramente la razón de tus lágrimas no vale la pena, no llores porque esas húmedas caricias de los ojos a tus mejillas las conviertes en tristeza. No llores porque cada una de esas gotas nacen en tu alma y secarás su vida, no llores porque siempre hay un ángel a tu lado que recita dulce poesía en tus oídos…Solo escúchalo, mira tu espejo y verás su sonrisa.

         Juegan los sentimientos,  brincan entre emociones y traiciones. Juega la vida con nuestro entendimiento y juega el amor en nuestra frustrada comprensión. Respiramos intensidad cuando la calma abraza nuestro camino y nos dormimos cuando la oportunidad toca la puerta. Retamos ajenos deseos solo por presumir el plumaje de nuestro orgullo y en la desidia dejamos perdidas entre los atajos de nuestro destino a personas que si “valen la pena”.

         Nunca una lágrima será excusa, nunca una lágrima será pretexto por una culpa que no sabemos reconocer…Porque llorar no es pedir perdón, solo es desahogar el alma.

         ¿Alguien merece solo una de tus lágrimas?  Si es así, solo díselo porque seguramente no lo sabe y tu sollozo solo llenará el silencio de tu habitación.
         ¿Alguien merece solo una de tus lágrimas? Si no es así, recógelas una a una y siémbralas en tu corazón para que renazca desde la virtud de tu alma.
        

         Completa el ciclo de vida. Despeja dudas y aparta las humedades de tus ojos. Sonríe porque ahora estás escribiendo el principio de tu nuevo destino. Deja que tus manos reciten las emociones que salen del corazón, deja que las rimas de la nueva vida las componga tu alma… Deja  que tus ojos traspasen los límites de tus propios miedos y nunca dejes que el vaho de tus lágrimas, empañe tu camino.