martes, 11 de abril de 2017

ERÓTICA ELEGANCIA...


           Quisiera recrear mi sensibilidad entre las piernas del placer para dejarla vivir, quisiera navegar por la exótica piel de la pasión para dejarme sentir, quisiera que mi aliento respirara tu boca y así explicar mis labios, quisiera un momento contigo y poder dibujar el eco de un gemido. Quisiera…Pero llegará el recuerdo, disfrazado de un viejo sentimiento y lo haré a un lado. Verás el reflejo de otras lunas pintado en tu memoria y los desharé con mi cielo. La inquietud llenará tu pensamiento con otros escritos y te cubriré de nueva imaginación…Ya no pensarás, solo sentirás, ya no vivirá el miedo, solo te dejarás llevar.
            Verás caer cien pétalos de rosas y no preguntarás, solo te atreverás. Sentirás mi boca temblar tu cuello y el suspiro consentirá. Verás mis manos desnudar tu cuerpo y tus ojos se cerrarán, sentirás como el viento se lleva tus sedas y reconfortaré mi cuerpo, abrigando tu desnudez…Abrirás tus ojos y perderás las miradas en el dulce poder de la seducción, serás única y la más hermosa… Te invito a un baile, ese baile donde la música posee alma, los sentidos se convierten en destellos de estrellas y la noche en pasión.
            Ven, dame la mano y dejemos que los sentidos bailen. Escucha el breve silencio y no temas, solo es mi corazón suspirando un latido. Mis manos ya rozan tu piel, el acorde inicia música y el aire se llena de feromonas. Pervierte la contorsión y juega  a escondidas la sensualidad, la caricia muerde y los labios mojan ternura, se retuerce la lengua por querer salir y se aprietan los dientes. Entre mis dedos, la pausa y tus cabellos. En mi boca se tensa tu cuello y poco a poco, tu sudor respira en mi piel. El tiempo se detiene y mi Luna roba tus sedas, se encoge el espacio, el latido es intenso y el rasguño de tu deseo, arranca mi camisa. Dejo que mis dedos se descuelguen y atrapen cien burbujas de mi champagne, dejo que se atrevan… Y recorren tus labios. Despacito, resbalan por tu cuello y posesionan fuego entre tus pechos. Caminan húmedos y tiernos, sienten cada poro y entre dos, acarician tu pezón. Gritan las burbujas, gime la uva y despierta el erotismo.
             Embrujas locura, te conviertes en cielo y tu boca arde en mi pecho. Siento tu lengua enredada en mis vellos, tus pestañas acariciando mi garganta y tus manos poseyendo mis muslos. No te detengas porque mis acordes no callan, el saxo robó la música de las nieves y la percusión la explosión del volcán. No te detengas, déjame respirar dentro de ti porque tu aire es libertad, tus humedades mi mar y tus entrañas mi hogar. Desenfrena intensidad, mueve pecado, enloquece mi vigor y sentirás que cuando el Amor penetra, se abraza el silencio, eyacula el orgasmo y el erotismo se viste de elegancia.