sábado, 15 de abril de 2017

YA MI SUDOR, HUELE A TÍ...


             Descalzo mis pies y dejo que la Tierra me llene de paz. Cierro los ojos e imagino el latido de tu corazón, aprieto los dientes y pervierto el sueño de tocarte. Respiro nuestro jardín, humedezco mis dedos y arranco mil pétalos de cien rosas, con ellos cubro mi cama y espero que un día, toques mi puerta.
             Cuando te siento cerca, el viento cambia su forma, la nube blanquea algodones y el verso besa poesía, la música expande su baile, agoniza la distancia y el escalofrío posee mi piel. La extrañeza del amor funde tintas en mi sangre, la palabra se llena de luz y vive el piropo, el sentimiento se convierte en una gota de lágrima y mis labios en el sediento mar de mi alma.
             Cuando te siento cerca, el reloj de arena se detiene, el rio flota suave, la montaña se viste de verde y el anhelo se eriza. Grita la magia en la chistera de lo imposible, suspira el aliento por conocer tu olor y el cielo gime libertad. Aprende la inspiración en la rima de tu contorsión, te pienso y me abraza la seducción, profundo te exhalo y no cabe más sensualidad en mi pecho.
             Corro desnudo y atravieso el sueño de mi amor por ti. Inicio un viaje a través de los sentidos, cruzo espejos, camino desiertos y brinco precipicios. No traigo más equipaje que la luz de mi alma, no llevo lastres, solo sentimientos, no miro barreras, solo tu amor. Escúchame porque estoy muy cerca de ti, siente el tibio aire en tu espalda porque es un pedacito de mí, siente esa mirada porque la escriben mis ojos…Siente mi temblor, porque te siento cerca, tan cerca que ya mi sudor, huele a ti.